La Argamasa

(TIEL) Módulo I Variaciones

Consigna uno Escribir dos nuevas variaciones para agregar a las que fueron transcriptas en el inicio de este módulo, respetando el argumento mínimo de alguno de esos textos. Extensión máxima de cada variación: media carilla.

EN EL BAR                                                                                           

   El tipo, de unos 40 años, entró en el bar un poco ansioso y dispuesto a tomar un café mientras leía el diario. Se sentó a una mesa cercana a la de una mujer que ya había vaciado su taza de té, aparentemente aburrida o a la espera del hombre que llegó más tarde. Por momentos hablaban entre sí o era él el que hablaba mientras movía las manos. Hasta que los ruidos de la vajilla, el silbido de la máquina de café expreso, los murmullos incesantes de la gente haciendo su pedido a los mozos parecía confundirlo.

  Entretanto, el tipo había ido leyendo los titulares del diario, de forma fugaz, y parte de algunas notas; entre una y otra página levantaba la vista y siempre hallaba la silueta de la pareja. Ella parecía de unos 30 años o menos. Llevaba un vestido floreado y zapatos rojos. Un rato después le oyó claramente decir que no y la vio salir del bar apurada. El hombre quedó asombrado por la respuesta que recibió, hasta que se armó de valor y salió del bar, lentamente. Y, fue allí, que la volvió a ver sentada en la plaza del pueblo como en aquel momento que la conoció.

UN MOMENTO ESPERADO

  No había ni un tipo leyendo el diario, ni nadie que levantara la vista entre una página y otra del diario. No había una mujer vaciando una taza de café. No entró ningún hombre a sentarse a una mesa. No había ni ruido de vajilla, ni un murmullo de la gente haciendo su pedido a los mozos. Nadie hablaba. No había ni una mujer ni de 30 ni de otra edad y menos una que llevara un vestido floreado o zapatos rojos. No había nada de eso. Solo estaban allí las realidades de una mente que se esforzaba por mantener la ilusión de un pasado añorado, pero que había llegado al punto de perturbar el presente. Nuevamente apareció ella, con un vestido floreado y zapatos rojos. Esta vez, todo pasó por unos largos segundos. El recuerdo se hizo presente y los momentos de felicidad retornaron a la mente, pero dejando una sensación de tristeza para el hombre, que ya no tolera su ausencia.

Consigna dos Inventar una nueva anécdota nimia (siguiendo las instrucciones transcriptas más abajo) y realizar tres variaciones (de extensión máxima: media carilla cada una). Ampliar una de ellas de modo que derive en un relato breve (extensión máxima: una carilla y media).

Enviar al orientador solamente las variaciones y el relato. La anécdota debe ser construida a partir de las siguientes instrucciones:

-que haya un encuentro aparentemente efímero entre un hombre y una mujer;

-que la acción transcurra en un lugar público o semipúblico (una plaza, el baño de un bar, un museo, un hotel, un tren, etc.);

-que haya otro/s personaje/s que mire/n (y/o cavile/n sobre) ese encuentro;

-que haya más de una acción encadenadas lógica y cronológicamente y alguna acción secundaria;

-que haya un intercambio gestual o verbal entre dos personajes (cualquiera de ellos).

Consigna dos alfa

 1°

  El coordinador del viaje comenzó a hablar con una turista del grupo que viajaba a San Luis. Hasta ese momento todo parecía una simple conversación, pero las horas pasaban y las charlas entre ellos empezaron a ser prioritarias, ya que el coordinador dejó de prestar atención al grupo por estar con ella. Y en el transcurso del viaje, en micro, se empezaba a vislumbrar una posible relación amorosa, pero todavía era una suposición. Los pasajeros ya habían pasado la mitad del viaje y deseaban llegar a destino. Merlo, San Luis. Para la mayoría era su primera vez en la provincia de San Luis. El coordinador al llegar al hotel dio las explicaciones y recomendaciones para estar en el lugar, horarios y detalles para la estadía. Llegó la noche y algunas de las personas salieron a caminar por las calles de Merlo. La noche estaba hermosa, con un clima templado, y especial para los turistas. De repente, se acerca con un andar tranquilo, el coordinador con la turista. Ellos ya regresaban al hotel, después de recorrer la calle principal, que se encontraba muy iluminada. Así pasaron los días y lo que era una suposición pasó a ser una relación amorosa de verano. Ellos ya no disimulaban de estar juntos, pero a él le costaba separar el lugar de su trabajo y el de su relación con la turista.

Consigna dos alfa

 2°

  El viaje a San Luis, no estuvo tan bueno porque el coordinador de nombre Mauricio se enamoró de una turista, Lucía. Mauricio dejó de prestar atención al grupo y su foco de atención pasó a ser ella. Él se esmeraba por coordinar el grupo pero no podía disimular la atracción que sentía por Lucía.  Las miradas cómplices entre ellos se hicieron recurrentes. Hasta que Juan junto a su esposa se acercó a él para preguntar sobre las excursiones y para saber sobre las más convenientes de realizar mientras estén en San Luis, Merlo. Mauricio sugirió conocer el circuito chico, recorriendo los tradicionales barrios de Rincón del Este y Piedra Blanca pasando por el famoso Casino Dos Venados hasta llegar al lugar donde se encuentra emplazado el “Algarrobo abuelo”, símbolo de la Villa de Merlo. También él sugirió el paseo al sensacional filo de la sierra, 2150 metros sobre el nivel del mar en la sierra de los Comechingones. Lucía prestaba atención a las recomendaciones de Mauricio y decidió hacer las excursiones junto a los demás turistas.

Consigna dos alfa

  El día jueves 14 de enero Juan llegó a la terminal de Retiro para esperar el micro con destino a San Luis. Había muchas personas esperando el micro para diversos destinos. Hasta que llegó la  hora programada, para partir con destino a Merlo y, una vez, que anunciaron el número de la plataforma se empezaron a agrupar varias personas para subir al micro. En ese momento Juan conoció a Mauricio el coordinador del grupo y Mauricio, también, se fue presentando a los demás pasajeros del viaje. En Retiro solo subieron algunos pasajeros, ya que el micro tenía otras paradas, y en el transcurso de las horas se fue completando con los otros pasajeros. El coordinador dio algunas recomendaciones para el viaje e informó sobre la estadía en Merlo y sobre las  excursiones para los distintos días. Juan estaba muy entusiasmado porque le gustaba viajar y, precisamente, la provincia de San Luis no la conocía. Así como Juan había otras personas que no conocían San Luis, por eso, atendían con mucha curiosidad, cuando Mauricio hacía referencia  al lugar de destino. Hasta que Mauricio empezó a tener un diálogo más frecuente con una turista, de nombre Lucía.  Lucía viajaba sola y tenía facilidad para conversar con los otros turistas pero las charlas con el coordinador se hicieron usuales. Más allá de que viajaban en el micro familias, hermanos y sobrinos, amigos o personas solas se creó un buen ambiente en el grupo y algunos de los turistas se destacaban por su buena onda, por ejemplo, Juan, que contaba sus anécdotas de otros viajes.

Versión ampliada de la Consigna dos alfa

  El coordinador del viaje a San Luis comenzó a hablar con una turista del grupo. Hasta ese momento, todo parecía una simple conversación, pero las horas pasaban y las charlas entre ellos empezaron a ser prioritarias, ya que el coordinador dejó de prestar atención al grupo por estar con ella. Y en el transcurso del viaje, en micro, se empezaba a vislumbrar una posible relación amorosa, pero todavía era una suposición. Los pasajeros ya habían pasado la mitad del viaje y deseaban llegar a destino. Merlo, San Luis. Para la mayoría era su primera vez en esta provincia cuyana. El coordinador al llegar al hotel dio las explicaciones y recomendaciones para estar en el lugar, horarios y detalles para la estadía. Llegó la noche y algunas de las personas salieron a caminar por las calles de Merlo. La noche estaba hermosa, con un clima templado, y especial para los turistas. De repente, se acerca con un andar tranquilo, el coordinador con la turista. Ellos ya regresaban al hotel después de recorrer la calle principal que se encontraba muy iluminada. Así pasaron los días y lo que era una suposición pasó a ser una relación amorosa de verano. Ellos ya no disimulaban estar juntos, pero a él le costaba separar el lugar de su trabajo y el de su relación con la turista.

  De pronto, Mauricio recibió un llamado de atención de Buenos Aires, más precisamente, de la empresa de turismo, por una queja de una persona que comentó la situación del coordinador y la turista, y por su comportamiento con respecto al grupo. Desde ese momento, él cambió su forma de proceder con el grupo de turistas y se mostró más distante de Lucía. Pero, por momentos, se los vio juntos. Pasaron los días y los turistas realizaron la mayoría de las excursiones acompañados por una guía de turismo, Claudia. Ella fue quien comentó las últimas salidas en San Luis y, especialmente, la excursión al “Algarrobo abuelo” un ejemplar milenario, situado en Piedra Blanca, Merlo, San Luis. Según la información que comunicó la guía, el “Algarrobo abuelo” mide 14 metros de altura con una copa de un diámetro aproximado de 26 metros y, Claudia dijo, que es uno de los árboles más antiguo de la Argentina. También, conocido como la “Catedral de los Pájaros” nombre dado por el poeta Antonio Esteban Agüero, cuya familia era dueña del terreno. La excursión estuvo muy buena, por la forma en que Claudia transmitía su conocimiento.

  Sin embargo, la relación de Mauricio y Lucía estuvo condicionada por el llamado de la empresa de turismo. Ellos compartían momentos juntos, pero ya no como al principio de la estadía en Merlo.  Para Mauricio y Lucía el regreso llegó muy rápido ya que fueron cinco días y tres noches. Ella tiene que regresar a estudiar a Buenos Aires en la Facultad de Ciencias económicas y él tiene que regresar a trabajar a San Luis en una semana.  ¿Se fortalecerá la relación entre los dos? La respuesta a esta pregunta quedará en la interpretación de los turistas. En lo que respecta a mí fue una relación efímera.

  Y llegó el día previo al regreso a Buenos Aires. Los turistas salieron a caminar y a comprar regalos para los amigos y familiares. También, algunos disfrutaron del día yendo a comer las comidas típicas de la provincia, el chivito a la llama, la carne a la masa, la humita en chala, la chanfaina y los embutidos artesanales. Por ejemplo, el chivito a la llama se cocina lentamente a las brasas y es popular en la zona de las Sierras. Son platos emblemáticos que son acompañados comúnmente por vinos locales. Además, están los acompañamientos de queso de cabra, hierbas aromáticas, aceite de oliva y escabeches. Por otra parte, están las opciones dulces, pastelitos cuyanos y las mermeladas artesanales.

Copyright©Adriana

2026, abril.

Nota: las correcciones definitivas estuvieron a cargo de la autora.

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